miércoles, 21 de diciembre de 2011

En casa por Navidad...

Ya estoy en mi casa, sentado delante de la televisión, con el portátil entra las piernas y con decenas de pañuelos de papel al lado para aliviar los síntomas de la gripe, resfriado o lo que coño tenga.

El 14 de diciembre dejé Newcastle y por primera vez usé el metro (creo que realmente es un tren ligero) de Newcastle para ir al aeropuerto. En Newcastle nunca he necesito coger el metro ni montarme en un autobús, porque para moverte por el centro puedes ir perfectamente andando. Aunque claro, nuestra vida en Newcastle se limita a la Universidad y la zona de bares/tiendas. Tuve que pagar un billete en una máquina, pero luego en ningún momento tuve que pasar por la típica puerta con barrotes para pasajeros ni tuve que enseñárselo a nadie. Es decir, si no hubiese comprado el billete no me habría pasado nada. Si en España se hiciese eso y se confiara en la buena voluntad de la gente para pagar, RENFE sería aún más deficitaria. 

Llegué al aeropuerto con dos horas de antelación y pude facturar al instante. Llevaba dos kilos de más así que tuve que meter mis apuntes del examen que aprobé en noviembre en el equipaje de mano. Al abrir la maleta se me cayeron las zapatillas de estar por casa en medio de la fila y dos abuelillos se rieron así que me puse rojo porque no me gusta que le gente se fije en mí cuando estoy enseñando mis gayumbos y ropa interior de la maleta.  Me dieron mi billete y quise pasar ya el control de seguridad. Una vez dentro me fui a un Burger King porque eran las 14:30 y llevaba todo el día sin comer nada. Me senté junto a la ventana y podía ver cómo despegaban y aterrizaban los aviones. Después pude embarcar bastante rápido y fui bastante tonto porque en el autobús que llevaba al avión deje bajar a todos los abuelos geordies que había (que seguramente iban a Benidorm) antes que yo porque me daban pena, pero luego fui el último que entré en el avión... aunque pude encontrar un asiento libre en la salida de emergencia, con más espacio para las piernas ^_^

Y salí de Newcastle a -3ºC y llegué a Alicante con 18º a las 20:00. Teniendo en cuenta eso y que estuve 3 horas en el avión, me cogí un catarro impresionante, así que al día siguiente lo primero que hice fue ir a la farmacia.

Y nada, en Alicante he estado bastante tranquilo, yendo a la Universidad a hacer alguna gestión, viendo a amigos y compañeros de clase, quedando para comer y para cenar y, lo más importante, tomando cervezas en terrazas estando en pleno Diciembre. Es lo que tiene Alicante, al igual que los chonis y canis que pueblan estas zonas. Al final te acostumbras, pero a mí me sigue impresionando esta subespecie que basa su vida en coches amarillos que queman rueda, tatuajes, cuerpos musculosos y morenos, colgantes de oros y vocabulario limitado.

Y nada, el lunes iba a volver ya a Navarra, pero perdí el autobús (voy a hacer una entrada sobre eso), así que me tuve que quedar un día más en Alicante, pero así al día siguiente pude quedar con más amigos y pasar un buen día.

Y por fin ayer salí a las 20:20 desde la nueva estación de autobuses de Alicante y pasé uno de los peores viajes en autobús de mi vida porque durante las 10 horas que duró el viaje estuve con la nariz entaponada y con un dolor de garganta mortal, así que aprovechando que el asiento de al lado estaba vacío, saqué el ordenador y me puse a ver películas.

Y nada, hoy he dormido hasta las 17:00 y estoy con dolor de cabeza y con un resfriado impresionante.

En Navidades poco actualizaré el blog, pero en enero volveré de nuevo más activo.

Un saludo!!!

Mi primer autobús perdido

19 de diciembre

He salido en taxi a la estación de autobuses con cuarenta minutos de antelación. Quería llegar puntual. He visto un atasco pero no me he preocupado... cinco minutos parados... diez minutos... quince minutos...

- Da igual, me da tiempo, aún me quedan 25 minutos y en 10 minutos se llega a la estación ^_^ - he pensado ingenuamente.

De repente todo iba bien, iba a llegar, íbamos rápidos... pero ha habido un accidente en una rotonda y un policía nos hacía parar porque un coche se la había comido (la rotonda). Diez minutos parados mientras llegaban bomberos y policías. El taxista me miraba de reojo y yo, disimuladamente, hacía un triángulo visual entre los ojos del taxista, el accidente, y el taxímetro. Finalmente nos han desviado y había más atasco aún.

El taxista, supongo que aburrido de no hacer apenas caja ese día, me ha dicho en tono salvador: "Tranquilo, me voy a meter por direcciones prohibidas si hace falta, pero tú llegas por mis cojones." Y así ha sido. Direcciones prohibidas, semáforos rojos que significaban verde, pitidos de los coches con los que casi colisionábamos, acelerones bruscos y frenadas en las que temía por mi vida, chonis que casi han muerto atropelladas por mi culpa pero que en el último momento, gracias a la elasticidad de sus leggins y a la amortiguación de sus calentadores, han conseguido esquivarnos tirandose al suelo diciendo "¡Ay mI PriMaA XuLaAaA!". Incluso en un momento le he dicho al taxista que daba igual, que fuera más despacio. Pero el taxista ya estaba llegando, lo había conseguido. Le he pagado con antelación para no perder tiempo y, por fin, divisaba la estación de autobuses. En el reloj de la estación marcaba la hora exacta en que salía el bus y estaba contento porque había llegado justo a tiempo. La ventana espacio-temporal se estaba cerrando, pero yo ya estaba ahí. El taxista, eufórico, ha soltado "Chaval, te lo había dicho, ¿eh? Te había dicho que llegarías justo a tiempo". Le he dado las gracias y con una sonrisa en la cara he cogido veloz mi maleta al tiempo que salía corriendo a cámara lenta hacia el andén donde estaba mi autobús... el mismo autobús que estaba saliendo en ese mismo momento de la estación, sin mí, cruel, rumbo a Pamplona.

Indignación. Vuelta a coger un taxi, llegar de nuevo a la residencia y saludar a la recepcionista que una hora antes me había pedido el taxi: "Hola de nuevo, creo que me quedaré una noche más".

sábado, 10 de diciembre de 2011

Más frío, más fiestas... y más prácticas de las necesarias

El miércoles 14 me voy ya a España. Pasaré unos días en Alicante antes de volverme a Navarra. Estamos aprovechando estos días antes de Navidad para salir por Newcastle cuanto podamos, aunque los trabajos que tenemos que hacer para aprobar asignaturas no nos dejan salir mucho.

Esta semana me la he pasado casi entera haciendo unas prácticas de laboratorio. Son para enero pero yo estaré en España, así que prefería entregarlas antes de irme. Eran 5 prácticas de laboratorio con sus 5 informes y sus 5 horas para hacer cada práctica. Las empecé a hacer poco a poco con la intención de terminarlas este fin de semana. Empecé por la última práctica que habíamos hecho en el laboratorio porque así me iba a acordar de más cosas. Empecé a hacer gráficas en Excel, dibujos en AutoCAD, redactar hojas y hojas en inglés... lunes, martes... el miércoles me desperté y me puse a seguir haciendo las prácticas. Me quedaban sólo dos prácticas por terminar. De repente, al mediodía, me llega un e-mail del profesor diciendo cómo hacer las prácticas. Miré la estructura que él pedía y era la que había ido siguiendo yo, perfecto. Pero había algo más, algo que no preví ... una hoja de Excel en la que ponía la práctica que tenía que hacer cada alumno... ¿Sólo una práctica? ¿No había que entregar las cinco? Volví a leer la información y sí, cada uno sólo tenía que hacer una práctica... me sentí subnormal por haber estado 3 días haciendo prácticas que no tenía que entregar, pero como ya tenía hechas 3 prácticas de las 5 que hay, pensé que por lo menos tenía 60% de probabilidad de que la que me pidiese hacer ya la tuviese hecha. Abrí la hoja, busqué mi apellido y descubrí que tengo mala suerte, porque me había tocado la que ni aún había empezado. Tenía 3 prácticas hechas a las que había invertido 15 horas de mi vida... y no servían para nada. Descubrí que esforzarse no sirve de nada y que hay que hacer sólo lo que te piden, nada más. 

Pero bueno, eso significó también que en un día podría tener acabado todo, así que me puse toda la tarde del miércoles a hacer la práctica y por la noche salimos de fiesta a una discoteca en la que había una fiesta internacional. El jueves me levanté a la 13:00 y me fui directo a clase, y por la noche terminé la práctica. Y ayer viernes fuimos al piso de Rubén a beber y después salimos. El frío era insoportable y al volver a casa a las 03:00 el suelo estaba con hielo. Antes de salir incluso vimos a varios tíos sin camiseta y en pantalón corto como disfrazados, y a tías de Mamá Noel versión prostituta. No sé cómo aguantan tanto frío... cada vez hace más frío y creo que me tendré que comprar unas guantes pronto.

Y ahora me voy a comer algo porque me he despertado hace una hora y esta noche también tenemos fiesta. Si es que... la vida erasmus es muy dura.

Os dejo con esta foto de mi facultad (sacada a las 16:00) adornada con un árbol de navidad. Aquí ponen árboles de Navidad en todos los edificios.

Mi facultad (derecha) con el árbol de Navidad a la entrada, a las 16:00.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Llegó el frío, los trabajos... y los de Cádiz.

La semana pasada entré a la clase más horrorosa de mi vida en Newcastle, Mecánica Avanzada... No me gusta, no me entero de una mierda y además es después de comer así que me entra sueño y no me apetece escuchar. Llegué a clase sin apuntes y con un cuaderno en el que tengo muchas asignaturas mezcladas. La gente estaba hablando de un examen y yo pensé "Je je je, pringados, yo no tengo exámenes". Entró el profesor y nos mandó sentarnos, fue repartiendo una hoja uno por uno y... sí, era un examen. ¡¡¡El examen lo tenía yo!!! Soy un pringado, la anterior semana no me había enterado de que tenía examen y no sólo no había estudiado nada sino que no tenía ningún apunte ni nada para echar un vistazo. El examen duró una hora y la gente podía mirar en sus apuntes pero yo no tenía apuntes :( así que me puse a investigar y después de minutos pensando y haciéndome el inteligente... no se me ocurrió nada y como me daba vergüenza quedarme durante una hora sin hacer nada me puse a escribir ecuaciones que me sonaban de la clase anterior... Al final, el profesor no recogió los "exámenes". Lo corregimos todos juntos en clase y tuvimos que decir nuestra nota uno por uno en alto. A mí me daba vergüenza decir 0%, así que dije 10% porque por lo menos lo había intentado. Luego me dí cuenta de que más de la mitad de la clase tenían un 0%, así que me dije: fuck yeah ¬¬

Durante el examen me aburría, así que aproveché y saqué una foto.
A partir de ese día empezó a hacer frío en Newcastle y me vino bien porque así estuve horas y días en mi habitación haciendo un trabajo que tengo para después de Navidad. Ya lo he acabado y en cuanto lo presente habré aprobado una asignatura de 5º de Alicante =D Ahora tengo que hacer algún trabajo más pero me lo tomaré con paciencia...

A mí me encanta el frío desde siempre. Me encanta estar muerto de frío en la calle y entrar a un sitio y notar el calor. No me gusta el calor porque contra él no puedes hacer nada, pero cuando tienes frío te puedes tapar. Me gustaban los inviernos en mi pueblo, cuando era pequeño, cuando llegaba de entrenar de noche y hacía -5ºC en la calle y tenía las manos moradas y me las ponía durante unos minutos bajo el chorro de agua caliente... Dicen que soy raro porque me gusta el frío... pero prefiero pasar frío que calor :O

Ahora mismo según lo que estoy mirando ésta es la temperatura que hace aquí en Newcastle:


Unos 3ºC, pero con el viento y la humedad que hace la sensación térmica es de -6ºC. Aún así, la gente pasea por la calle como si fuese primavera y las geordies siguen yendo casi en bragas.

Desde hace un mes todo está adornado con árboles gigantes de navidad y escaparates enormes con música y muñecos enormes que se mueven. La gente se para en los escaparates, pero no para ver ropa ni lo que se vende, sino para ver a esos muñecos enormes bailando al ritmo de la rallante música de Navidad.

Geordies mirando escaparates.
Y para terminar, pues algo sobre fiestas. El viernes no quería salir pero me acabaron convenciendo de malas maneras. Han venido unos amigos de Alberto de Cádiz así que estoy rodeado de gente del Sur que se mete con mi pulcro y neutro acento. Voh a tené que empezá hablá azí pa' que ze me quiera pisha.

El sábado fuimos a beber a la residencia de siempre porque había venido también Sara (la novia de Javi) y el novio de Ainhoa. Estuvimos bebiendo con los demás erasmus y tal y, como estabamos todos cansados, nos apeteció quedarnos cuando todos los demás se fueron de bares. Me llevé la guitarra aunque Javi no se animó a tocar, y tuve que ir a mi casa a por una botella de ron que tenía y unas cartas, y estuvimos jugando a "Pueblo Duerme" (IDOIA TE LO DEDICO) mientras Alberto comprobaba cuánto ron caducado era capaz de asimilar su ya maltrecho hígado. Entre sonidos de sorbos de Alberto a la botella, insultos y risas pasamos la noche.

Todos mis intentos de sacar panorámicas fueron fallidos. La botella no paraba quieta.
Victor, Fabio y Alberto

Jugando al Burro. Tuvimos que desistir ante la dificultad del juego
y jugar a Pueblo Duerme.


Y bueno... ayer, domingo, quedamos a la 13:30 para ir a comer por la ciudad. Hacía muchísimo frío y acabamos en un Nando's. Después por la tarde no hice nada más. Me quedé en mi habitación viendo series y descansando... Y ahora creo que me voy a echar una siesta porque he tenido laboratorio por la mañana y estoy muuuy cansado :O 

Espero que os guste la nieve del blog jajaja ^_^

Abrazos.