Ya estoy en mi casa, sentado delante de la televisión, con el portátil entra las piernas y con decenas de pañuelos de papel al lado para aliviar los síntomas de la gripe, resfriado o lo que coño tenga.
El 14 de diciembre dejé Newcastle y por primera vez usé el metro (creo que realmente es un tren ligero) de Newcastle para ir al aeropuerto. En Newcastle nunca he necesito coger el metro ni montarme en un autobús, porque para moverte por el centro puedes ir perfectamente andando. Aunque claro, nuestra vida en Newcastle se limita a la Universidad y la zona de bares/tiendas. Tuve que pagar un billete en una máquina, pero luego en ningún momento tuve que pasar por la típica puerta con barrotes para pasajeros ni tuve que enseñárselo a nadie. Es decir, si no hubiese comprado el billete no me habría pasado nada. Si en España se hiciese eso y se confiara en la buena voluntad de la gente para pagar, RENFE sería aún más deficitaria.
Llegué al aeropuerto con dos horas de antelación y pude facturar al instante. Llevaba dos kilos de más así que tuve que meter mis apuntes del examen que aprobé en noviembre en el equipaje de mano. Al abrir la maleta se me cayeron las zapatillas de estar por casa en medio de la fila y dos abuelillos se rieron así que me puse rojo porque no me gusta que le gente se fije en mí cuando estoy enseñando mis gayumbos y ropa interior de la maleta. Me dieron mi billete y quise pasar ya el control de seguridad. Una vez dentro me fui a un Burger King porque eran las 14:30 y llevaba todo el día sin comer nada. Me senté junto a la ventana y podía ver cómo despegaban y aterrizaban los aviones. Después pude embarcar bastante rápido y fui bastante tonto porque en el autobús que llevaba al avión deje bajar a todos los abuelos geordies que había (que seguramente iban a Benidorm) antes que yo porque me daban pena, pero luego fui el último que entré en el avión... aunque pude encontrar un asiento libre en la salida de emergencia, con más espacio para las piernas ^_^
Y salí de Newcastle a -3ºC y llegué a Alicante con 18º a las 20:00. Teniendo en cuenta eso y que estuve 3 horas en el avión, me cogí un catarro impresionante, así que al día siguiente lo primero que hice fue ir a la farmacia.
Y nada, en Alicante he estado bastante tranquilo, yendo a la Universidad a hacer alguna gestión, viendo a amigos y compañeros de clase, quedando para comer y para cenar y, lo más importante, tomando cervezas en terrazas estando en pleno Diciembre. Es lo que tiene Alicante, al igual que los chonis y canis que pueblan estas zonas. Al final te acostumbras, pero a mí me sigue impresionando esta subespecie que basa su vida en coches amarillos que queman rueda, tatuajes, cuerpos musculosos y morenos, colgantes de oros y vocabulario limitado.
Y nada, el lunes iba a volver ya a Navarra, pero perdí el autobús (voy a hacer una entrada sobre eso), así que me tuve que quedar un día más en Alicante, pero así al día siguiente pude quedar con más amigos y pasar un buen día.
Y por fin ayer salí a las 20:20 desde la nueva estación de autobuses de Alicante y pasé uno de los peores viajes en autobús de mi vida porque durante las 10 horas que duró el viaje estuve con la nariz entaponada y con un dolor de garganta mortal, así que aprovechando que el asiento de al lado estaba vacío, saqué el ordenador y me puse a ver películas.
Y nada, hoy he dormido hasta las 17:00 y estoy con dolor de cabeza y con un resfriado impresionante.
En Navidades poco actualizaré el blog, pero en enero volveré de nuevo más activo.
Un saludo!!!






