jueves, 23 de febrero de 2012

Las jägerbombs y Edimburgo

Buenas tardes. Escribo muerto de sueño. He llegado hace poco de hacer unas compras tras haber tenido clase durante todo el día. 

Las semanas se me pasan últimamente bastante rápido. El lunes es mi día libre así que aprovecho para hacer el Proyecto o estudiar. Los martes tengo dos horas de clase por la mañana y otra hora por la tarde. A esa clase voy con los coreanos, así que me entretengo. Los miércoles vuelve a ser mi día libre... pero los jueves... odio los jueves. Tendo 3 horas de inglés por la mañana y, después, clase de 14:00 a 17:00 en la Universidad. Odio esa clase porque es difícil y voy solo ya que no conozco a nadie. Pero bueno, mañana ya sólo tengo tres horas de inglés por la mañana y después hasta el martes no vuelvo a tener clase :)

El fin de semana pasado estuvo bastante bien. El viernes Alberto y Javi tenían el móvil apagado. Es imposible localizarles a veces porque además viven en un 11 piso para el que hay que subir 10 pisos en ascensor y uno andando. Sabía que iban a ir a una fiesta pero a mí no me apetecía mucho ir porque no conocía a la gente. Además, no me gusta estar sólo de fiesta con españoles porque me apetece hablar inglés. Como era imposible localizarles y pasaba de ir a buscarles a su cuartel secreto del 11 piso, quedé con un amigo griego y dos amigos nuevos belgas en el bar de la Universidad para tomar unas cervezas. Iba a ser una noche bastante larga... infinita, porque al día siguiente algunos nos íbamos a Edimburgo a pasar el sábado y nuestra intención era no dormir.

Estuvimos tomando unas cervezas en el Habita, el bar de la universidad, y después nos fuimos a otro bar de la Universidad donde se supone que iba a haber más gente. Había bastante poca gente y cada vez llegaba más, pero no me terminaba de convencer... Miré a los belgas y ellos me miraban a mí. No hicieron falta palabras, nos reímos, y salimos a buscar otro bar. El griego, que está algo colgado, se quedó ahí porque había más griegos.

Y ahí estábamos los dos belgas y yo, a la 01:30, sin saber dónde ir. Teníamos hambre así que fuimos al McDonalds. Nos sentamos y estuvimos discutiendo a dónde ir. No se conocen Newcastle aún, así que se fían de mí. Lo que no saben es que, desgraciadamente, la movilidad de los españoles en Newcastle es limitada ya que nos limitamos a triangular entre Habita, Madame Koo y McDonalds. Teníamos sueño pero no queríamos irnos a dormir. El autobús hacia Edimburgo salía a las 05:25. Aún quedaba noche. Fuimos buscando bares y acabamos entrando en uno en el que nunca había estado. Sólo había gente mayor borrachísima y me vino una imagen de mis padres bailando en ese bar con sus amigos.

Noté un golpe en el brazo y la imagen de mis padres y sus amigos haciendo la conga se me fue de la cabeza. Era Steven, uno de los belgas.

- Pablo, ¿quieres un chupito? (lógicamente lo dijo en inglés)

Le miré serio y se echó a reír. Cuando él dice eso de un chupito me da miedo, porque significa que son varias rondas de chupitos. Le dije que sí, y nos adentramos hacia la barra donde ya nos esperaban las camareras que parecían no tener mucho trabajo. Eran las 02:00 y la gente ya no necesitaba tanto alcohol. 

Él pagó la primera ronda de chupitos, que resultó que no era de chupitos sino de jägerbombs. Las jägerbombs son unos chupitos de Jägermeister (alguna bebida alemana) metidos en una copa con redbull. Al beber del vaso de redbull, el chupito de Jägermeister se vierte y terminas bebiendo una especie de cubata. La verdad es que estaban buenos... y acabamos pagando tres rondas cada uno. Es decir, nos bebimos... unas 9 jägerbombs.


Y nada, estuvimos hasta las tres bebiendo y la camarera no se lo creía cuando le pedíamos más jägerbombs. Al final cerraron el bar a las 03:00 y nos fuimos. Estuvimos por la calle un rato hablando y al final me querían llevar al casino. Les llevé al casino porque no sabían dónde estaba pero yo tenía claro que me quería ir a casa a duchar y cambiar de ropa. Quedaban menos de dos horas para ir a Edimburgo y quería estar despejado. Me agarraron y me intentaron llevar a la fuerza al casino pero me resistí y tras un forcejeo conseguí que se vencieran. Les dije que sólo me iba a duchar y que en 10 minutos estaba de nuevo ahí, pero yo sabía que era mentira. Ir andando hasta la residencia me iba a costar unos 20 minutos así que era imposible cumplir mi promesa. Les dije que fueran directos a la estación de autobuses y se fueron medio borrachos hacia el casino. 

Llegué a la residencia, me duché y me cambié de ropa. Hablé con Alberto por Facebook y quedamos a las 04:30 debajo de nuestras residencias. Ahí aparecimos todos... menos Sara y Esther. Al parecer Esther se había cogido tal cogorza esa noche que iba a estar en coma durante todo el día, por lo que no venía a Edimburgo... Y Sara... ¿Sara? Le gritamos a la ventana y le tiramos piedras. Al final salió y dijo:

- Acho qué quereis comedme el c**o que aún son las cuatro.

Le explicamos que no se tendría que haber echado a dormir, que eran las cinco menos cuarto y que por su culpa íbamos a perder el autobús, así que en cinco minutos bajó con su compañera coreana, Olivia, que también venía.

Llegamos a tiempo y salió el autobús rumbo a Edimburgo. Íbamos Alberto, los coreanos Jamie, Jenny y Olivia, los dos belgas, y yo. Me pasé todo el viaje durmiendo y al llegar nos dimos cuenta de que eran las 08:00 por lo que no sabíamos muy bien qué hacer, así que fuimos a desayunar. Y ahí estábamos sentados desayunando, con caras de muertos y con unas ojeras impresionantes. Los belgas y yo nos mirábamos como diciendo "quién coño nos habrá mandado beber las jägerbombs...". Y después de desayunar nos pusimos en marcha. Vimos la ciudad que es muy bonita, entramos a una catedral pero no para verla, sino para ver si podíamos sentarnos en los bancos. Fuimos a un castillo pero algunos no quisimos entrar porque valía 14 libras y... ejem... mis padres vienen en Abril así que ya me lo pagarán ellos. También vimos el museo gigante donde hay de todo (la oveja Dolly, cohetes de la NASA, momias...)  y, después de comer, fuimos al museo nacional de retratos donde hay algunos cuadros que son bastante originales. Ahí estuvimos sentados más de una hora. Salimos pensando que ya sería de noche y... ¡aún eran las 17:00! 

Todos juntos subiendo la montaña de Arthur's Seat
Decidimos ir al Palacio Real de Edimburgo (que es donde va la Reina cuando está ahí) pero estaba cerrado, así que sólo pudimos verlo por fuera. Vimos una montaña enorme que tenía un sendero para subir. Desde ahí las vistas serían perfectas. Nos costó más de 30 minutos subir y no quisimos llegar arriba del todo. Estuvimos un rato sentados, sacándonos fotos, riéndonos del cansancio que llevábamos encima de haber estado todo el día pateando.

Sara y yo junto al coche de Antonio Alcántara de la serie "Cuéntame cómo pasó"
en el museo de Edimburgo
Y poco más, estoy cansado y no me apetece contar mucho más. Después fuimos a tomar una cerveza y a cenar a un... sí, McDonalds. Terminamos en la estación de autobuses. El autobús salía a las 22:30 y aún teníamos más de una hora para sentarnos y descansar. Sara se quedó dormida y estaba tapada del todo. Pasó uno que trabajaba ahí y me preguntó que a dónde íbamos y, ya de paso, quiso saber si ésa que estaba ahí tumbada durmiendo como una indigente venía con nosotros.

- Sí claro, es Sara, está durmiendo. - le dije serio.

Y por fin cogimos el autobús, y por fin llegábamos a Newcastle. Nos fuimos cada uno a su casa viendo por la calle cómo de perjudicados estaban todos los geordies. Madres borrachas andando descalzas, gente vomitando...

Y por fin llegué a mi cama y me eché a dormir. Al final entre una cosa y otra me fui a dormir a las 04:00, unas 43 horas después de haberme levantado el viernes. 43 horas sin dormir. Un finde agotador pero increíble.

Y bueno, mañana ya es viernes y hemos organizado una fiesta en la residencia de siempre a la que creo que irán bastantes personas. No sé cuál será el plan para este fin de semana ni dónde acabaremos. Todo sea por socializar.

¡¡Un abrazo!!

viernes, 17 de febrero de 2012

Reflexiones de un erasmus en Inglaterra

Muchos creen que irse de Erasmus es irse de fiesta. Y, bueno, sí, es cierto. Lo que pasa es que la experiencia cambia mucho dependiendo de adónde vayas. Tengo amigos que están o han estado de Erasmus en otros países y estaban todo el día de fiesta, los erasmus eran agrupados al final de la clase e incluso tenían exámenes diferentes. Si suspendían, les dejaban hacer otro examen y les daban facilidades para aprobar. Lógicamente, también podían faltar a clase e incluso no ir a clase en todo el curso y aún así aprobar.

En Inglaterra, es distinto. Me acuerdo que cuando tuve mi primera clase fui a presentarme al profesor para decirle que era el erasmus español. Estuvimos hablando y le pregunté qué es lo que tenía que hacer para aprobar. "Lo mismo que los demás", me dijo. Poco a poco me fui dando cuenta de que era el único erasmus de clase, aunque el 50% de mis compañeros de clase son indios, chinos, coreanos... Es decir, yo no era el diferente por ser extranjero. Era uno más.

En España es distinto. He tenido varios amigos Erasmus en España. Me acuerdo de Josef, un checo. Estaba sólo en clase, una clase con 100 españoles más. Él era el extranjero, el erasmus, el "extraño". Otro amigo y yo nos hicimos su amigo porque nos pusimos en su situación y nos imaginamos que para él debía ser difícil llevar nuestro ritmo. Le ayudábamos con alguna gestión que tenía que hacer y llegué a ponerme con el de pareja para algún trabajo en común. Agobiado me decía con su escaso castellano que no entendía muy bien lo qué había que hacer y le decía que no se preocupase. Que yo haría el trabajo y pondría que lo habíamos hecho los dos. Si había que hacer alguna presentación oral en clase le dejaba el Power Point preparado y le decía qué diapositivas se tenía que estudiar para decirlas. Le dejaba las diapositivas más fáciles, sobre todo la introducción y la conclusión. Realmente me costaba menos hacerlo yo sólo que dejar que él hiciese su parte para luego tener que corregir todo. Para un examen final le hice ir a hablar con el profesor y el profesor le dijo que sólo tenía que hacer la parte de teoría y que no hacía falta que hiciese los problemas. Sacó bastante buena nota cuando muchos de nosotros habían suspendido. El profesor se portó muy bien con él. Seguramente vio su esfuerzo en aprenderse un espeso temario en castellano y le aprobó por ello. Lo normal, vamos.

Me dio mil veces las gracias y, ya estando en la República Checa el año siguiente, me mandaba e-mails diciendo que ahora él veía erasmus que iban a la República Checa a estudiar y que se había dado cuenta de cuánto le había ayudado yo y de lo difícil que es para un erasmus estar en otro país sin ayuda de nadie.

Yo sabía que en Inglaterra las cosas eran distintas. Me lo habían dicho varias personas. Aquí los profesores no te dan facilidades. Yo tengo que ir a las mismas clases que todos, a los mismos laboratorios y tengo que hacer los mismos trabajos y estudiar la misma materia. No soy el extraño por ser extranjero porque aquí el 50% de los estudiantes lo son. El día 1 de marzo tengo que presentar unos ejercicios en la facultad de ingeniería para los que estoy metiendo muchísimas horas porque no los llego a entender. Nunca en mi vida he dado eso (vibraciones en motores, elementos finitos...). Le mandé mensaje al profesor diciéndole a ver si podía explicarme algo. "Lo siento, no puedo ayudarte. Son ejercicios individuales", fue lo que me contestó. Así que me toca seguir metiendo horas para terminar los ejercicios si quiero aprobar la asignatura.

Es cierto que en otras asignaturas de trabajo en grupo he tenido más ayuda. En "Contracts and Procurement" (Contratos y Adjudicación) teníamos que hacer debates en grupo sobre casos jurídicos relacionados con contratos de grandes obras. Mi grupo me dijo desde el primer momento que me leyese todo pero que no iba a hablar en clase, que de la presentación y del debate se encargaban ellos. Eso me sonó y me acordé de Josef. Para aprobar la asignatura tuve que hacer un trabajo, como todos los demás de clase.

No digo que no se disfruta el erasmus estando en Inglaterra. Simplemente digo que hay que tener en cuenta que irse de erasmus a Inglaterra no es como irse a otros países (Italia, por ejemplo). Tenemos días para salir de fiesta y semanas en las que se hacen excursiones, pero hay semanas en las que no existe la vida social porque todos estamos liados con trabajos, presentaciones y proyectos.

Lo bueno de irse a estudiar a Inglaterra es que aprendes más inglés. Sé que en otros países aprenderás también inglés, pero no es comparable el irse a estudiar a un país donde la vida se hace en inglés con irse a estudiar a un país en el que la gente habla inglés, pero sin ser su lengua oficial.

Con este post sólo quiero dejar plasmado que quien se vaya de Erasmus a Reino Unido se tendrá que esforzar en aprobar. Aquí no se regala nada por ser erasmus, no te hacen exámenes diferentes, no te aprueban si suspendes. Por supuesto que si se te olvida el equipo de laboratorio (ver aquí) o si pasan cosas similares el profesor lo comprenderá. Al fin y al cabo saben que tu idioma no es el inglés y que, en comparación con los estudiantes internacionales que hay de China, India, etc. no te ha sido requerido ningún titulo de inglés (al menos, no un título alto). Todo depende del profesor y de su buena voluntad, pero muchos profesores son extranjeros por lo que a ellos no les puedes ir con el cuento de que no entiendes bien inglés ya que ellos habrán pasado por lo mismo que tú. Además, aquí las normas de las Universidades son muy estrictas y los profesores tienen poco margen de actuación muchas veces. Por poner un ejemplo, cuando entregas un trabajo se hace de forma anónima y sólo indicas tu número de identificación de estudiante, por lo que el profesor no sabrá si ese trabajo (o examen) que está corrigiendo es de un erasmus o de un geordie.

Con esto no quiero desanimar a nadie que lea este post. Irse de erasmus a Inglaterra tiene muchísimas ventajas porque, a parte de pasarlo bien, aprendes muchísimo inglés.

Lo mejor sería estar en Inglaterra llevando sólo asignaturas de libre elección porque así apenas tendrás que pisar la Universidad. Pero muchos no hemos podido hacerlo y para aprobar troncales u obligatorias nos toca pringar.

Y bueno, que no todo es tan malo joder. Que este miércoles salí de fiesta, ahora me voy a tomar cervezas, después a un bar hasta las 03:00 y mañana nos vamos de excursión a Edimburgo. Al fin y al cabo somos Erasmus y tenemos que aprovechar. Para venir para sólo estudiar es mejor quedarse en España.

Eso sí, el lunes tocará de nuevo ponerse a estudiar.

Un saludo para todos :)

domingo, 5 de febrero de 2012

La noche del hielo, el geordie que nos seguía y el abrigo de Javi

Buenas. Hace casi mes y medio que no escribo pero bueno... En Navidades estuve en mi casa y en enero me fui a Alicante a estudiar para un examen final que suspenderé. Y me han dado una beca para irme a Australia el curso que viene y ya estoy soñando con koalas y cosas así. 

Desde que llegué a Newcastle pues no hay mucho que contar. Sólo tengo dos clases por semana y tengo que hacer la Dissertation. Tendré que empezar ya en serio pero llevo diciendo esto desde diciembre... Como tengo muchas mañanas libres me he apuntado a clases de inglés 6 horas a la semana para prepararme el IELTS, ya que en Australia me piden ese titulo para poder ir. Y nada, viernes y sábados fiesta como siempre y entre semana cada uno está liado con sus estudios. Creo que los erasmus que estamos en Inglaterra somos los únicos que de verdad estudiamos y hacemos trabajos. 

Como contar el último mes y medio se hace muy pesado, contaré sólo este fin de semana.

El viernes fuimos a Claude Gibb, la residencia de siempre, a beber. Creo que ya se ha tomado como el punto de referencia para todos los estudiantes internacionales de Newcastle. Es simplemente una sala común con sillones y, de hecho, incluso los ingleses que están en esa residencia nos piden permiso para ver la tele. Saben quiénes mandamos. Muahahaha.

Bueno, y eso, una foto del viernes en donde estuvimos españoles y coreanos. 


Después de estar ahí bebiendo y "tocando la guitarra" se supone que nos íbamos a ir al bar de la universidad (Red's Bar) ya que hacía mucho frío y se supone que ahí había una fiesta. Llegamos y estaba cerrado, así que todos nos indignamos con Jamie (el coreano) ya que la idea de ir ahí había sido suya y nos había asegurado que había fiesta. Muertos de frío y sin saber que hacer nos dimos la vuelta, llamamos a 3 taxis, y nos fuimos, como siempre a... Madamme Koo. Odio ese bar con gitanadas y música comercial. No me gusta nada porque siempre es lo mismo (aunque para algunas no es siempre lo mismo) y con todos los bares que hay en Newcastle tenemos que acabar siempre en ese bodrio.

Y bueno, el sábado me levanté tarde y merendé un bocadillo de Nocilla. Estuve toda la tarde viendo capítulos antiguos de "Cuéntame cómo pasó" (¿?¿?¿?¿) y el ruido del Facebook me sacó de mi mundo de 1970.

Era Javi. Y la conversación, que fue una conversación cansada, como si llevásemos 40 horas sin dormir y no nos apeteciese ni teclear, fue más o menos así.

- ¿Hay plan para hoy? - pregunté para saber si ducharme y despejarme o no.
- No sé, dile a Marcos y a Marta. - me respondió, como siempre, esquivando el bulto.
- Marcos nunca me hace caso, dile tú :( - dije tristemente mientras se me escapaba una lágrima.
- No, diles tú, organiza una fiesta para esta noche.

Así que le dije que sí, que iba a organizar una fiesta, pero como estaba tan cansado y no quería perderme a la señora Herminia echándole la bronca a Carlitos (hablo del capítulo 81 de "Cuéntame Cómo Pasó") pasé del tema y me limité a poner la misma frase en varios muros del Facebook, en unos 10 simplemente.

La frase, sosa, aburrida, y nada llamativa, decía lo siguiente:

"TODAY CLAUDE GIBB AT 22.00. SPREAD THE WORD ABOUT IT" 
(Hoy Claude Gibb a las 22.00. Corre la voz)

Podría haber puesto una frase más larga, personalizada para cada uno o incluso crear un evento diciendo lo bien que nos lo íbamos a pasar en la fiesta, pero estaba cansado y me daba igual todo. Yo sólo quería ver Cuéntame Cómo Pasó. Aunque realmente yo pensaba que mi frase iba a pasar de muro en muro llenando Facebook :O Lo que no contaba es que mucha gente ni siquiera iba a saber qué significaba "spread the word" y los que lo supiesen iban a pasar del tema. Yo sabía el significado porque en la clase de inglés de el día anterior lo habíamos visto :)

Llegó la hora y estábamos sólo cinco personas. Yo le eché la culpa a Javi y él a mí. Estábamos unas cinco personas frente a una mesa bebiendo cervezas, callados, en silencio... pensando "pero qué mierda de fiesta es esto". Me sentí mal porque tal vez tuve que haber hecho un evento más en condiciones pero echándole la culpa a Javi me sentía mejor. Poco a poco fue llegando más gente y al final fuimos unas 25-30 personas más los ingleses que estaban viendo la tele tras pedirnos permiso para ello.

Estuvimos bebiendo y se hizo la 01:00. Teniendo en cuenta que aquí cierran todo a las 03:00 pensaba que ya no íbamos a salir. Muchos se habían ido ya a bares así que quedábamos pocos en el bastión de Claude Gibb. No he contado que todo ese día había estado nevando un poco pero como las temperaturas eran muy bajas se congeló todo el suelo y era bastante peligroso andar. Así que llamamos a un taxi pero no nos hicieron caso y tuvimos que ir andando. Y aquí empezó LA NOCHE.

Haizea y Elvira iban con taconazos y cada 2 por 3 se caían al suelo dando el espectáculo durante todo el trayecto. Empujones, caídas al suelo...  Y así estuvimos andando unos 40 minutos buscando un bar abierto, y como dábamos tanta pena se nos acopló un geordie de unos 200 kilos que nos empezó a seguir. Nos estuvo siguiendo unos 20 minutos y se ponía hablar de Barcelona. Le dije que éramos todos de Barcelona y se puso contento y empezó a gritar. Parecíamos sacados de Obra Social La Caixa. Nos paramos en un sitio porque nos habíamos perdido y resulta que había un taxista quitando el hielo del taxi y era de Valencia, así que nos indicó dónde estaba la discoteca a la que queríamos ir. Ya en la puerta de la discoteca nos querían cobrar 6 libras para entrar, así que nos quedamos apoyados en las vallas de la fila porque no pensábamos entrar. Haizea se volvió a patinar con el hielo arrastrando a Marcos hacia la carretera, y casi le atropella un coche. Mientras tanto, Sara estaba dentro de la fila y el portero le dijo que si no iba a entrar que se saliese. Le hizo caso, y se patinó llevándose las vallas con ella. 

Nos fuimos intentando encontrar un bar que fuese gratis. La situación no tenía ningún sentido. Íbamos agarrados todos juntos para no caernos y la gente que se encontraba de frente no podía pasar así que o les arrastrábamos con los brazos o tenían que agacharse y gritar para poder pasar.  Finalmente Haizea se puso seria y dijo que iba a andar más despacio para no caerse. Nada más terminar la frase se volvió a caer y Marcos, que siempre está en mi contra, me echó la bronca diciendo que la tenía que agarrar para que no se cayese. Yo no la quería agarrar porque si no me caía yo con ella :(

Por fin encontramos un bar que era español o latino. Eran las 02:00. Entramos, fuimos al baño y dejamos los abrigos en un rincón. Fuimos a la barra a pedir y yo vi que los camareros devolvían las vueltas en un platillo, así que deduje que era un bar caro. Una cerveza costaba 3'9 libras pero me pedí una. Sara, para celebrar las pocas veces que se había caído en el trayecto se pidió un chupito de Tekila con Javi, pero éste le timó y se lo tuvo que tomar sola como si fuese una borracha. El chupito le subió rápido y se puso a bailar como loca empujando a todo el mundo. Le cogí la mano y le puse a dar vueltas al no-ritmo de la música. Al dar la vuelta le pegué sin querer a una mujer en la cara pero no me dijo nada. Cuando me aburría de dar vueltas a Sara, le soltaba y se iba contra Marcos o contra la barra dando más empujones a la gente. Haizea, mientras tanto, se dedicaba a pegar en la cabeza a un borracho que estaba sentado en el suelo del bar con el apoyo de Elvira y nadie le decía nada. El hombre se levantó y se fue. Y Javi... Javi estaba tranquilamente bebiendo sabiendo que podía bailar tranquilo ya que su abrigo estaba a salvo en la esquina situada a un metro de nosotros. 

Y así estuvimos una hora hasta que cerraron el bar, bailando gitanadas y riéndonos. Salimos del bar por fin y nos congelamos, así que nos queríamos ir pronto... Pero Javi no salía. De repente, se asomó a la puerta del bar con su camisa como si fuese el jefe del garito y gritó: ¡Acho pijo que no encuentro mi abrigu!

Yo ya me olía que se lo habían robado. Elvira se metió a ayudarle a buscar el abrigo mientras que nosotros hablábamos con otros españoles muy jóvenes que eran farmacéuticos y trabajaban en Newcastle cobrando unas 2800 libras al mes!!!!!! Por fin salió Javi cagándose en todo y profiriendo insultos en murciano. Estaba claro, le habían robado su abrigo preferido. Estuvo dando vueltas por entre la gente que estaba fuera del bar intentando ver si alguno tenía su abrigo. Yo le dije que el que se lo hubiese robado no iba a ser tan tonto de quedarse fuera del bar con el abrigo. Realmente, él sabía que nunca más iba a recuperar el abrigo su corazón le decía que tenía que esperarlo. Sara y yo casi lloramos de la emoción. Nos imaginamos todos el momento en que robaron el abrigo. Llegamos a la conclusión de que, nada más entrar, un cani (seguramente de Alicante) que estaba por ahí se pensó que éramos una presa fácil. Y sí, lo éramos. Pero el ladrón fue inteligente, porque espero hasta que sonó la canción de "Danzako Duro" y cuando todos hicimos "la media vuelta" él aprovechó, cogió el abrigo, y se piró. Yo nunca había oído que a nadie le hubiese robado en Newcastle y tiene gracia que la primera vez que sepa de un robo sea estando en un bar español. En fin...

Finalmente Javi fue asumiendo que le habían robado pero, aún así, seguía mirando en la calle a todas las personas por si alguno de esos tenía su abrigo.

La noche terminó como siempre. Fuimos al McDonalds y después a casa.

Fue una noche bastante surrealista pero fue divertida.

Rastro que dejamos en el McDonalds

Yéndonos a casa tras la larga noche helada. Javi, delante, meditando, sin su abrigo.