Ya, es raro el nombre de este post. Hoy me estaba duchando cuando de repente del agua salía un olor extraño como a lejía y he empezado a toser y no podía casi ni respirar. "Joder, qué cojones pasa. Qué es ese olor" he pensado, y enseguida después de quitarme todo el jabón mientras me daban espasmos (es broma, no ha sido para tanto) he salido de la ducha y he abierto la ventana para que una ráfaga de aire gélido purificase aquello. Era un olor muy fuerte que mezclado con el del jabón no podía percibir bien. Me he cagado en la madre de la que limpia los baños pensando que se había pasado echando lejía al baño y que al darle a la ducha la lejía había reaccionado con el agua (¿?¿?¿?) creando una nube de vapor tóxico mortal o_O Luego he pensado que eso era imposible y me he ido a mi habitación. "Seré yo, que tengo la nariz muy sensible hoy" - he vuelto a pensar, pero después he recordado que llevo una semana con la nariz taponada así que el olor que había debía de ser muy fuerte para que yo lo notase.
He estado media hora tosiendo con un escozor en la garganta bastante grande así que me he tomado varios vasos de agua del grifo de mi habitación. Después cuando me ha parado algo la tos me he puesto a estudiar y tenía sed, así que he ido al grifo y me he llenado la botella de agua y he estado toda la tarde bebiendo de ahí. El agua olía raro pero como estoy con congestión no he dado mucha cuenta de eso. He seguido bebiendo agua.
Pues bien, hace una hora ha sonado la alarma de incendios (otra vez) y como si ya fuese un ritual he cogido las llaves y sin quejarme he bajado. No han aparecido los bomberos, lo que es raro porque siempre que suena la alarma acaban apareciendo. En su lugar venía mucha gente vestida de negro con el logo de la Universidad de Northumbria y entraban a la residencia con papeles en la mano. "Qué raro".
Hemos estado media hora en la calle pasando frío y después ha venido una mujer y he entendido: "Ya podéis entrar. Dejad los grifos diez minutos corriendo". He pensado que había entendido mal la frase y que lo que realmente había dicho era que no anduviéramos por los pasillos corriendo.
En mi habitación he cogido mi botella de ron y mi Coca-Cola y me he puesto a hacer la mezcla como si fuese un alquimista para estar preparado para la fiesta internacional de esta noche (sí, mama, otra vez) y, cuando he terminado, he ido a la cocina a dejarla en el congelador. Había un papel en la puerta de la cocina. "No, joder, otra vez no, los putos guarros estos han vuelto a dejar todo sucio y nos vuelven a llamar la atención" - he pensado prejuzgando completamente con toda la razón del mundo. Pues no, en la nota ponía algo como que se han confundido y han echado por error un exceso de cloro en los depósitos de agua de la residencia, nos pedían perdón por los inconvenientes y el "mal trago" que nos habían hecho pasar, y nos decían que dejásemos correr los grifos durante 10 minutos...
Ahora todo tenía sentido. La alarma había sonado porque se habían dado cuenta de que había un exceso de cloro y nos habían hecho salir a todos en manada para que no usásemos el agua hasta que nos avisasen. Los de negro que iban con las hojas en la mano eran los que habían puesto los carteles en las puertas de la cocina. Nada de incendios ni de cosas raras. Toda ese pollo por un exceso de cloro en el agua. Y nada, eso es todo. He vuelto a mi habitación, he dejado el agua correr, y ahora estoy escribiendo esto...
"Pablo, eres un brasas ¿a quién le interesa esta historia?" podéis decir y con razón. A nadie, pero estoy aburrido porque llevo todo el día encerrado en mi habitación estudiando y para una cosa que me ha pasado interesante quería contarla.
Al final la alarma de incendios era la alarma del cloro y sí, el título del post es una exageración porque sólo he estado tosiendo un rato, pero tenía que llamar vuesta atención para que lo leyerais.
Un saludo y abrazos.
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