Toda la vida de un erasmus es buena... hasta que llegan los exámenes. En mi caso son exámenes pero otros han tenido que hacer trabajos pasándose noches enteras en la biblioteca.
Hace una semana me dí cuenta de que sólo quedaban 7 días para mi primer examen de los dos que tengo. Me agobié y me fui a la biblioteca, sitio que apenas había pisado desde que llegué a Newcastle. Me acostumbré a estar ahí estudiando y así estuve cuatro días, desde las 23:00 hasta las 07:00. Nunca he sido de estudiar de noche pero aquí no podía hacerlo de otra forma. Durante el día, al vivir en el campus, hay mucho movimiento y no me concentraba, así que decidí estudiar de noche y dormir después hasta las 15:00.
Cuando empecé a estudiar la asignatura pensé que sería más difícil. Es de ingeniería mecánica, pero no tiene comparación con España. Aquí en Inglaterra las cosas van así:
- El profesor explica todo el año un temario.
- El profesor explica todo el año un temario.
- El profesor hace todo el año ejercicios relacionados con el temario.
- Yo estudio el temario y hago los ejercicios.
- En el examen caen ejercicios ya vistos en clase o muy similares.
En España, funciona así:
- El profesor va a clase y suelta el temario.
- Hace ejercicios rápidamente porque lo que importa es hacer muchos ejercicios, aunque nadie se entere.
- Yo estudio el temario y hago los ejercicios.
- En el examen caen ejercicios difíciles de "idea feliz" con variaciones no vistas en clase.
Entonces, está claro que en Inglaterra es mucho más asequible aprobar. No es que el nivel sea más bajo, sino que lo que exigen los profesores en el examen es lo que han exigido durante todo el curso. Me sorprendí a mí mismo cuando hacía exámenes de otros años y me dí cuenta de que sabía hacer todo. Además, aquí en Inglaterra el sistema de calificaciones es distinto y un 40% equivale a un 5 en España.
Y llegó el día del examen, y yo estaba algo nervioso. El examen era en un hotel (¿?) cercano, así que quedé con los coreanos que también llevaban esa asignatura y fuimos hacia allá. Me agobié cuando me enseñaron que se habían preparado diccionarios que podían llevarse al examen (¡mierda, yo eso no sabía!). Llegamos al hotel, y ahí estaba la sala. Una sala enorme con unas 150 mesas pequeñas y decenas de estudiantes repasando los apuntes. Yo ni me había imprimido apuntes. De hecho, no tenía ningún apunte ni nada impreso relacionado con la asignatura, ya que había estudiado de los PDFs del ordenador... La gente estudiaba pero yo estaba tranquilo, creo que lo llevaba bien. Tenía suerte porque yo había tenido siete días enteros para estudiar, cuando casi todos tenían examen dos días después.
Me sorprendió que no estuviesen nuestros profesores de la asignatura. Al parecer, los exámenes los vigilaba la Comisión de Exámenes, que eran 5 personas que no había visto en mi vida. Además, estábamos dos grupos de distintas carreras juntos en aquella sala. Todo era preciso, medido al milímetro. Nos asignaron las mesas y sobre ellas teníamos distintos papeles que rellenar. Por una parte el justificante de asistencia al examen, por otra parte el texto del examen y por otra parte las hojas de respuestas. También me sorprendió que dan 10 minutos iniciales para leer. En esos diez minutos iniciales no se puede empezar a escribir, sólo se pueden leer las preguntas, lo que me pareció bastante bien.
Tenía 8 preguntas y tenía que responder a 5. Es decir, otra ventaja era que no tenía que llevar toda la asignatura bien. De hecho, había partes que las llevaba más flojas y que no hice porque pude elegir otras preguntas. Teníamos 3 horas para contestar a las preguntas. Me pareció tiempo de sobra. De hecho, me sobraron 40 minutos pero me dediqué a repasar todas las cuentas y procedimientos que había hecho con la calculadora. Me dispuse a salir del examen cuando justo dijeron que en estos 20 minutos últimos nadie podría salir, así que me tocó quedarme sentado... En España, lo normal es que den el tiempo justo porque según ellos los ingenieros tienen que saber dar soluciones válidas trabajando a presión. Me gustaría a mí saber cuántos ingenieros hacen puentes bajo presión o si tú mismo que me estás leyendo te atreverías a montarte en una montaña rusa que la ha hecho un ingeniero trabajando a presión... en fin, que eso es una tontería. Por lo tanto, el tiempo para hacer el examen en Inglaterra es infinito. Otra cosa que me llamó la atención es que las preguntas son muy concisas. Es decir, son preguntas que no tardas más de 10 minutos en responderlas, y que sabes perfectamente de qué tema son. En España, suelen poner preguntas con conceptos mezclados en las que ni siquiera entiendes lo qué te están preguntando. Además, no me tuve que aprender ninguna fórmula de memoria porque las dan en el examen (¡incluso las fórmulas más básicas del área de un círculo!), y además las dan ordenadas por temas, de forma que incluso en algunas respuestas basta ir a las fórmulas correspondientes, sustituir datos, y sacar la incógnita...
Y bueno, hice 5 preguntas y creo que pueden estar bien. No espero sacar un sobresaliente porque realmente tampoco lo necesito. Necesito aprobar. Punto. A estas alturas la nota es lo de menos.
Y nada, el día 24 tengo otro examen así que mientras que la mayor parte de la gente ya está de fiesta yo tengo que estar estudiando. También es cierto que todos los demás han tenido que hacer mil trabajos durante todo el curso mientras yo me tocaba los huevos, y a dos manos.
Ha habido tiempos de salir y no hacer absolutamente nada. Ahora es tiempo de estudiar y aprobar. Qué se le va a hacer... Cuando pase el examen ya tendré un mes más para disfrutar de Newcastle... por última vez.
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